Identificación
La ficha del indicador
Estructura según el estándar internacional de metadatos de indicadores (template ODS de Naciones Unidas, adaptado).
- Identificador técnico
desequilibrio_monetario- Cinturón
- Macroeconomía
- Dimensión en el ITCM
- Estabilidad monetaria-inflacionaria · 26% de peso nominal en el índice · 20% interno · 5,2% efectivo del ITCM
- Unidad de medida
- Puntos de tensión (0–100)
- Frecuencia
- Mensual
- Tipo de dato
- Tensión 0–100
- Serie disponible
- abr-2025 → jul-2026 (16 puntos mensuales); el informe grafica desde dic-2023 (inicio del mandato)
- Rezago de publicación
- Se publica para el último mes con los cinco insumos completos. El cierre lo marca la planilla mensual del mercado de cambios, que sale con hasta dos meses de rezago; los agregados monetarios del BCRA son diarios.
- Productor del dato
- BCRA
- Modo de acceso
- Automático: API monetaria del BCRA y planilla acumulativa del anexo estadístico del mercado de cambios y balance cambiario.
- Última actualización
- Dato de jul-2026 · informe generado el 2026-09-13
Definición
Qué mide y por qué importa
Qué mide. Una medida de 0 a 100 que cruza dos cosas observables: cuánta de la liquidez privada total —pesos más dólares depositados— sigue estando en pesos de uso transaccional, y cuántos dólares netos compra el sector privado no financiero en el mercado de cambios. Hasta agosto de 2026 el segundo componente se llamaba «fuga fuera del sistema»; no mide eso (ADR-0252): el BCRA estimó que cerca del 80% de esas compras quedó depositado localmente. Comprar divisas y sacarlas del sistema financiero son dos actos distintos, y acá sólo se observa el primero.
Por qué importa. Los dos componentes se leen juntos porque uno solo alcanza para engañar: la composición de la liquidez puede verse estable mientras crece la compra de divisas, y a la inversa. El resultado sale de cruzarlos en una matriz, no de promediarlos. Mayor tensión reduce el puntaje de estabilidad monetaria.
Método de cómputo
Cómo se calcula
El indicador cruza dos componentes en vez de promediarlos. A mide, sobre el total de la liquidez privada (pesos más los dólares depositados, valuados en pesos), qué proporción sigue en pesos de uso transaccional: es la composición de la liquidez que queda depositada. B mide la compra neta de divisas del sector privado no financiero en el mercado de cambios: es presión compradora, y no dice adónde fue ese dinero — el BCRA estimó que cerca del 80% quedó depositado localmente. Aparece aunque no toque ningún depósito. Cada uno se lleva a una posición de 0 a 1 interpolando entre los percentiles de su ventana de calibración (los dos desde abril de 2025, la apertura del cepo a personas humanas, para no mezclar regímenes cambiarios: bajo cepo ni la compra de divisas ni la composición de la liquidez miden confianza, miden falta de acceso). La tensión sale de cruzar las dos posiciones entre las cuatro esquinas de la matriz: nada degradado 0, se degradó la liquidez sola 58,75, se degradó la presión compradora sola 58,75, las dos 90. Las dos esquinas cruzadas valen lo mismo y quedan por encima de 45, que es lo que daría promediarlas: un componente en su mejor valor no compensa al otro en el peor. Valían 40 y 77,5, apoyadas en una inferencia no observable sobre el destino del dinero; como B sólo observa compra de divisas, esa asimetría se quedó sin fundamento y el dato no pudo reponerlo. El puntaje del ITCM es el complemento de la tensión.
- Componente A (stock, composición de la liquidez): el M2 transaccional del sector privado se divide por el M3 ampliado —circulante en poder del público más depósitos privados en pesos más depósitos privados en dólares expresados en pesos— y se expresa en porcentaje. Mide qué proporción de la liquidez privada total sigue en pesos de uso transaccional.
- El numerador es la variable 197 del BCRA y no una reconstrucción propia, porque la definición del indicador excluye la vista remunerada de personas jurídicas y esa exclusión no se puede replicar sumando circulante, cuentas corrientes y cajas de ahorro: medido sobre la historia disponible, esa suma corre 22,8% por encima de la 197 en promedio y hasta 57% en un mes.
- Componente B (flujo, presión compradora de divisas): compra neta de billetes y divisas sin fines específicos del sector privado no financiero, en millones de dólares, con el sector público excluido. Positivo significa más compra neta. NO identifica dinero fuera del sistema financiero: el BCRA estimó que cerca del 80% de esas compras quedó depositado localmente, y comprar divisas y sacarlas del sistema son dos actos distintos.
- Cada componente se convierte en una posición de 0 a 1 interpolando entre los percentiles de su ventana de calibración, con saturación fuera de los extremos. Componente A: 30,6 → 0; 32,05 → 0,25; 32,83 → 0,50; 34,46 → 0,75; 37,65 → 1. Componente B: 1.122 → 0; 1.954 → 0,25; 2.363 → 0,50; 3.644 → 0,75; 6.545 → 1.
- Las dos posiciones se cruzan entre las cuatro esquinas de la matriz, expresadas en tensión de 0 a 100: liquidez transaccional alta y poca compra de divisas da 0; menos pesos transaccionales, sin presión compradora da 58,75; presión compradora alta pese a liquidez transaccional alta da 58,75; menos pesos transaccionales y presión compradora alta da 90.
- Las dos esquinas cruzadas valen lo mismo. La ficha original las había fijado en 40 y 77,5, apoyada en una inferencia no observable sobre el destino del dinero; como el componente B sólo observa compra de divisas, esa asimetría se quedó sin fundamento y el dato no pudo reponerlo — contra tres referencias externas cada componente sale con el signo invertido en al menos una. Cuando no se puede determinar un orden, no se codifica uno. Lo que se reparte en partes iguales es la misma severidad total que la ficha les había asignado a las dos juntas (40 más 77,5), así que cambia el orden y no el nivel: 58,75 queda por encima de 45, que es donde la matriz se volvería un promedio liso y un componente sano taparía al otro en su peor valor.
- La tensión se traduce al ITCM con anclas explícitas que son su inversión exacta: 0 da 100 y 100 da 0. Las cuatro esquinas caen sobre esa recta, de modo que no hay una segunda escala que se pueda desincronizar de la del cálculo.
- Pesa 20% dentro de estabilidad monetaria, dimensión que representa 26% del ITCM: su peso nominal efectivo es 5,2% del índice. La ficha original pide un peso similar al de los indicadores cambiarios y de reservas: 5,2% queda al lado del 5,4% de las reservas del BCRA, que es el comparable. No se tomó el tipo de cambio real como referencia, porque su 11% viene de ser el único indicador de su dimensión y no de un juicio sobre su importancia relativa.
Puntaje
Cómo entra al ITCM
Los umbrales son institucionales (paramétrica CIGOB); el motor los lee como anclas y el puntaje se interpola linealmente entre ellas.
| Valor (pts de tensión (0–100)) | Puntaje de banda |
|---|---|
| ≤ 20 | 100 |
| 20 – 50 | 60 |
| 50 – 80 | 35 |
| > 80 | 10 |
Los puntos declarados anclan el puntaje; entre anclas la conversión es lineal y fuera de la primera y la última queda plana. Así, dos valores casi iguales nunca reciben puntajes lejanos.
Leído solo en la escala del ITCM, este indicador equivale a una tensión de 5,8/10.
Participación en otros indicadores. Comparte insumos monetarios con el IDM y el mismo anexo cambiario que el saldo del mercado de cambios, pero no replica sus cálculos: el IDM compara el crecimiento real de dos agregados en pesos; este indicador cruza el nivel del cociente entre liquidez transaccional y liquidez ampliada con la compra neta de divisas del sector privado no financiero. Reemplaza a la presión de dolarización de carteras, que tomaba por separado el mismo concepto 03 del anexo; retirarla evita que esa compra neta incidiera dos veces dentro de la dimensión.
Semáforo
Semáforo — valores que determinan el color
Estos son los valores concretos, en la unidad propia de este indicador, que hacen que el semáforo esté en verde, amarillo, naranja o rojo.
Esta tabla no es una escala nueva ni una segunda opinión: es la de más arriba ("Cómo entra al ITCM") leída al revés. Ahí un valor se convierte en puntaje; acá se muestra en qué valor concreto ese mismo puntaje cruza cada corte de color.
| Rango (pts de tensión (0-100)) | Color |
|---|---|
| ≤ 40 | VERDE |
| 40 – 60 | AMARILLO |
| 60 – 80 | NARANJA |
| ≥ 80 | ROJO |
Semáforo
Color vigente y por qué
El color es una lectura adicional del puntaje: no reemplaza ni cambia la ponderación del indicador en el índice.
Transparencia
Limitaciones declaradas
- La serie arranca en abril de 2025 y no antes. El componente de flujo se puede calcular desde 2003, pero bajo cepo daba prácticamente cero por falta de acceso al dólar, no por confianza: publicarlo hacia atrás haría leer «baja presión compradora» —es decir, verde— justo en los meses de control de cambios.
- El componente A se puede calcular desde enero de 2021 y no antes: el M2 transaccional del sector privado no se publica antes de esa fecha, y reconstruirlo con las series sueltas desplazaría el ratio casi nueve puntos porcentuales — por eso no arranca en 2016, como pedía la ficha original.
- La ventana con la que se lo CALIBRA, en cambio, es la misma que la del componente B: desde abril de 2025, la apertura del cepo a personas humanas. Es una distinción que importa. Bajo cepo, un ratio alto de pesos transaccionales no mide confianza en el peso: mide que no había otro lugar donde ponerlos, igual que la compra de divisas daba casi cero por falta de acceso y no por tranquilidad. Calibrar contra 2021-2026 mezclaba los dos regímenes, y las distribuciones casi no se tocan: bajo cepo el ratio corría entre 33,1% y 50,0% con una mediana de 40,3%, y en régimen abierto corre entre 30,6% y 37,7% con una mediana de 32,8% — el máximo del régimen abierto queda por debajo de la mediana del cepo. El efecto era que el componente A quedaba pegado a su piso casi todos los meses y el indicador funcionaba, en los hechos, con uno solo de sus dos componentes.
- El componente B tiene sólo quince meses de historia bajo el régimen abierto. Los cortes por percentiles deberán revisarse cuando haya más evidencia posterior a la apertura del cepo.
- Los cortes por percentiles hacen que verde signifique el mejor cuarto de la ventana de calibración, que es un período de dolarización alta, y no un nivel deseable en abstracto. Cuando un componente se mueve cerca del extremo de su ventana, su posición se satura y el indicador deja de distinguir entre meses: la tabla de anclas y la serie muestran dónde está cayendo.
- El denominador del componente A incluye depósitos en dólares valuados en pesos, así que una devaluación baja el ratio aunque nadie cambie de cartera. El efecto es visible en diciembre de 2023 y en julio de 2025. La tensión cambiaria que eso refleja ya puntúa además por su cuenta en el TCRM.
- El componente A tiene estacionalidad de aguinaldo: junio promedia 1,7 puntos porcentuales por encima de la media y diciembre 1,2. Es chico frente al rango del indicador y no se corrige.
- La ficha original nombra el componente B como formación de activos externos del sector privado no financiero. El BCRA ya no publica ese rubro con ese nombre —reserva esa etiqueta para el sector financiero y el público— y lo del privado no financiero sale bajo el concepto 03, que es el que se usa.
- El componente B no distingue los dólares que quedan depositados en el sistema local de los que van al colchón. La ficha original describía esa distinción, pero ninguna serie publicada del balance cambiario la hace.
- Si falta el dato
- Un mes entra sólo si tiene los cinco insumos. Si falta cualquiera, ese punto no se calcula: nunca se imputa cero. La card conserva el último valor válido, señalado como desactualizado; sin dato utilizable, el ITCM renormaliza los componentes disponibles.
- Política de revisiones
- Las revisiones de la planilla del mercado de cambios se incorporan en la siguiente actualización. Los cortes por percentiles quedan congelados: no se recalculan con cada corrida, porque si se movieran con el último dato el puntaje de un mes dejaría de ser reproducible y la serie cambiaría hacia atrás sin que nadie tocara nada.
Historial
Cambios metodológicos documentados
Cada decisión de método queda asentada con fecha en el registro de decisiones del proyecto — con contexto, opciones consideradas y su efecto sobre el valor publicado. Acá, el historial del indicador.
- 2026-08-25 Se salda la deuda anterior y aparece un defecto más grande que la escondía. (1) El componente A se calibraba contra 2021-2026, y 51 de esos 68 meses son de cepo: bajo cepo un ratio alto de pesos transaccionales no mide confianza, mide que no había dónde ir — el mismo argumento que la ficha ya había aceptado para B y no había aplicado a A. Las dos distribuciones casi no se tocan (el máximo del régimen abierto cae por debajo de la mediana del cepo), así que A quedaba clavada contra su piso y el indicador era casi unidimensional. Pasa a calibrarse en la misma ventana que B, desde la apertura del cepo. (2) Las dos esquinas cruzadas de la matriz pasan a valer lo mismo (58,75 cada una, contra 40 y 77,5): la asimetría había perdido su fundamento y el dato no pudo reponerlo. Se reparte en partes iguales la misma severidad total que la ficha les había dado a las dos juntas, así que cambia el orden y no el nivel y la forma de la matriz queda intacta. (3) Los cuadrantes dejan de nombrarse por colores, porque dos de ellos ahora puntúan igual. Junio de 2026 pasa de 50,86 a 38,69 puntos de tensión: +9,70 lo aporta la matriz y −13,67 la ventana.
- 2026-08-25 El componente B pasa a llamarse presión compradora de divisas. Se llamaba «fuga fuera del sistema» y no identifica eso: mide la compra neta de billetes y divisas del sector privado no financiero, y el BCRA estimó que cerca del 80% de esas compras quedó depositado localmente. Comprar divisas y sacarlas del sistema financiero son dos actos distintos. Las cuatro celdas de la matriz pasan a describir la combinación observada en vez del destino del dinero. El valor, la matriz y las bandas no cambian. Queda anotado que la asimetría de la matriz —degradar B cuesta 77,5 puntos y degradar A sólo 40— se justificaba con la tesis de la fuga y merece revisarse en la próxima recalibración.
- 2026-08-11 Alta del indicador, a partir de la ficha Desequilibrio Monetario. Reemplaza a la presión de dolarización de carteras dentro de estabilidad monetaria. Los cortes de banda preliminares de la ficha se sustituyeron por percentiles reales de cada serie, como la propia ficha preveía: con los preliminares ninguno de los quince meses de la ventana daba verde, y su referencia de que más de 3.000 millones era comparable a julio de 2025 erraba por unos 80%, porque ese mes fueron 5.436 millones.
- 2026-08-11 El peso dentro de estabilidad monetaria pasa de 10% a 20%, para que su peso nominal en el índice quede a la altura del de las reservas, como pedía la ficha original. Ceden el REM y el IDM; la inflación realizada conserva su 40%.